Paseando por el tiempo: el Puente de Carlos en Praga


Carlos IV de Alemania fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y a su vez, gracias a la herencia de su padre, también era conocido como Carlos I,  rey de Bohemia desde 1346. 

Estatua de Carlos IV

Estatua de Carlos IV en la Plaza de los Caballeros de la Cruz. Construida en 1848 coincidiendo con el aniversario nº 500 de la Universidad de Carlos. Fuente: Wikipedia.

Bajo su mandato Praga floreció a lo largo del siglo XIV. En 1348 fundó la Universidad de Praga, la primera de Europa Central y que lleva su nombre en la actualidad.  Así la ciudad pronto se convertiría en un foco cultural e intelectual y en la tercera ciudad más grande del continente. Otras obras como la Plaza de Carlos fue obra suya, pero sin duda alguna su contribución más aclamada es el Puente de Carlos (Karlův most) sobre el río Moldava (Vtlava), uno de los símbolos de la capital checa.

 

En esta parte de Europa llueve, y a veces llueve mucho,  las crecidas de los ríos se hacen muy peligrosas. Y es que Praga ha sido testigo de numerosas inundaciones, una de ellas se “llevó por delante”  en 1342 el puente de Judith (Juditin most) que llevaba en pie desde mediados del siglo XII. Así la ciudad necesitaba una solución, un puente más resistente que además aprovecharía para conectar con la Ciudad Pequeña (Malá Strana) donde se situaba el castillo, zona que estaba en plena expansión.

Praga siempre ha estado estrechamente ligada a la astronomía, el popular Reloj astronómico de la ciudad que ya comentaba aquí es una muestra de ello, muchos siglos han pasado mientras la ciudad miraba a las estrellas.

Así pues, siguiendo la tradición,Carlos IV, asesorado por los mejores astrólogos y numerólogos buscó una fecha y una hora mágicas tal vez  con la intención de que no sucediese ninguna desgracia con el nuevo puente.

Así llegaron a una sucesión que combina el orden ascendente y descendente de los números impares del 1 al 9 (“135797531″). Obteniendo así un número capicúa que gustó al rey y  simbolizó el momento de colocación de la primera piedra: en el año 1357, a día 9 del mes de julio y a las 5:31 empezó la nueva obra. El número se encuentra grabado en la torre de la Ciudad Vieja.

Carlos IV asistiendo al inicio de la construcción

Carlos IV asistiendo al inicio de la construcción. Fuente: Wikipedia

 

La construcción duró hasta principios del siglo XV. El material principal para dar al puente checo de la solidez necesaria fue arenisca de Bohemia y cuenta la leyenda que también se usaron huevos para hacer que el mortero ganara en firmeza. Cierto o no, lo que si afirman los expertos es la sorpresa de haber encontrado musgo en los bloques en los que se apoyan los pilares del puente, esto supuestamente serviría para amortiguar el peso al que la construcción es sometida.

Puente de Carlos

Río Moldava a su paso por el puente. Foto de iLoveButter

La primera celebración de la que fue testigo el puente antes de que fuese finalizado fue el cortejo fúnebre del propio Carlos IV en 1378. El primer nombre que tomó fue Puente de Piedra (Kamenný most), por su importancia recibió después el de Puente de Praga (Pražský most) hasta que en 1870 se reconoció hasta nuestros días como Puente de Carlos. Mide 516 m de largo que unen la Ciudad Vieja (Staré Město) y la Ciudad pequeña. Sus 10 m de ancho permitían el paso de cuatro carruajes a la vez.

Imagen nocturna del Puente de Carlos

Imagen nocturna del Puente de Carlos. Fuente: Wikipedia. Autor: Estec Co. Ltd.

 

Torre del Puente

Torre del Puente en la Ciudad Vieja. Mide 47m de alto y desde aquí se controlaba al enemigo.

En sus inicios estaba decorado simplemente por una cruz de madera y se cobraba peaje por cruzar el puente, tarea enconmendada en un principio a la orden religiosa de los Caballeros de la Cruz con Estrella Roja, cuya plaza la encontramos a la salida del Puente en dirección la Ciudad Vieja. Allí construyeron una iglesia gótica, un monasterio y un hospital y se dedicaron principalmente a la caridad y los enfermos.

 

El puente está resguardado por tres torres, una en la parte correspondiente a la Ciudad Vieja (Staremostska mostecka vez) y dos en la Ciudad Pequeña. La primera que fue construida por el mismo arquitecto (Peter Parler) que el puente en la segunda mitad del siglo XIV es junto al puente una obra maestra del gótico. La torre es de recomendable visita y al final nos encontraremos con unas vistas insuperables de la Ciudad Pequeña y el castillo de fondo. Las otras dos torres son arquitectónicamente más simples y sin una decoración tan ostentosa. La más pequeña de las dos es de los tiempos del puente de Judith que antes comentaba y está conectada a su compañera que fue construida en el siglo XV. La foto de la izquierda es de Ahisgett.

Detalle de la Torre del Puente

Izq: Carlos IV, Centro: San Vito, protector del puente, Dcha: San Wenceslao: antiguo rey de la dinastía fundadora de Praga. Entre ellos dos escudos de la corona de Bohemia, y más arriba en la torre, los patronos del país: San Adalberto y San Segismundo. Fuente: Wikipedia.

Torres del puente en la Ciudad Pequeña

Torres del puente en la Ciudad Pequeña. Fuente: Wikipedia. Autor: Hans Peter Schaefer

 

Por encima de todo lo mágico que envuelve al puente, ha sufrido mucho a lo largo de su historia. En 1432 una inundación dañó los pilares y más de medio siglo después uno de sus arcos se desplomó debido a la erosión. Aunque a veces desfigurado, el puente siempre ha sido fielmente reconstruido siguiendo el estilo original. En lo que se refiere a guerras, en 1621 después de la Batalla de la Montaña Blanca, una de las primeras batallas de la Guerra de los Treinta Años, la torre del  puente fue usada para la exhibición de las cabezas de los rebeldes como advertencia para el resto de los checos. En la misma guerra y casi a su fin, en 1648, una batalla contra las tropas suecas para evitar el asedio a la ciudad fue en el mismo puente cuando los invasores trataban de acceder a la Ciudad Vieja.

Batalla contra los suecos en 1648

Batalla contra los suecos en 1648 en las inmediaciones del puente. Fijaos en el detalle de la solitaria cruz que mencionaba arriba. Fuente: Wikipedia.

El primer objeto en quitar el protagonismo a la solitaria cruz mecionada más arriba fue en 1683 la estatua de Juan Nepomuceno, sin duda, una de las principales atracciones del puente. El santo de la ciudad fue acusado de desacato por Wenceslao IV (hijo y sucesor de Carlos IV), una de las hipótesis que se baraja dice que el santo era el confesor de la reina y no dijo palabra al rey de sus secretos. Por esta u otra razón, Nepomuceno fue arrojado desde el puente hasta el fondo del Moldava. Hoy en día hordas de turistas pasan la mano sobre el relieve bajo los pies del martirizado buscando buena suerte, en él aparece como tiran al río al santo.

Juan Nepomuceno

Estatua de Juan Nepomuceno.  El  perro del relieve de la izquierda también llama la atención del visitante que lo toca hasta dejarlo en ese estado. Por motivos obvios todas las estatuas del puente son réplicas y las originales se guardan en los museos. Fuente: Wikipedia. Autor: Ludek

Juan Nepomuceno

En este punto del puente fue el lugar donde Juan Nepomuceno fue arrojado al río, si pones tus cinco dedos en sus respectivas estrellas y pides un deseo se cumplirá. Fuente: Wikipedia. Autor: Ludek

Después de ésta, muchas más estatuas fueron añadidas hasta contar con casi una treintena y formar un auténtico museo a cielo abierto. No faltan los santos españoles como Francisco de Borja, Francisco Javier y Vicente Ferrer. La de Ignacio de Loyola estaba entre las estatuas hasta que el pobre fue abatido por una embestida del Moldava en 1890 cuya fuerza dañó además tres de los arcos del puente. Años más tarde fue reemplazado por los santos eslavos Cirilo y Metodio. Cuenta la leyenda que cuando llega la noche y el puente se vacía los santos bajan para conversar.

Bruncvík

Estatua del legendario Bruncvík con la espada mágica colocada en el puente para ayuda de San Wenceslao si fuese necesario con el fin proteger a la nación checa. Fuente: Wikipedia. Autor: Ludek

Barquitas bajo el Puente de Carlos

Se puede navegar en estas barquitas que conducen unos marinos vestidos de blanco y que nos dan un paseo pasando por debajo del puente. Foto de Waka Jawaka

Certovka

Molino del Gran Prior en Certovka. Tiene un diámetro de 8 metros.

Casi al final del recorrido por el puente en dirección hacia el Castillo y bajando por una escalinata se llega a la isla fluvial de Kampa, una de las ocho islas sobre el rio en Praga. Casi pegada a la tierra está bañada además del Moldava por su brazo apodado Certovka, se podría traducir como Riachuelo del Diablo, Praga siempre ha estado rodeada de un aura mística, más agudizada si cabe en temas diabólicos.

Este arroyo en el pasado era utilizado por las lavanderas para limpiar la ropa, contaba además de numerosos molinos que se movían con su corriente, más adelante ganó fama gracias a sus mercados de alfarería.

Cerca del puente se conserva el único del afluente, el del Gran Prior que pertenecía a los Caballeros de Malta. La foto de la izquierda es de La Febbra.

Al lado del Moldava, se erguían los molinos Sova, cuyo edificio ahora es una galería de arte moderno. Allí trabajó de molinero el famoso compositor Josef Mysliveček, conocido como “El divino bohemio” y es que aquí también vivieron figuras como Josef Dobrovský o el poeta Vladimír Holan.

Isla de Kampa

Isla de Kampa. En 2002 la isla se inundó completamente. Aunque esta foto no lo refleje, en la actualidad Kampa es una isla verde, llena de parques y jardines perfectos para darse un buen paseo. Foto de Caroline Will

 

Si has estado o planeas ir a Praga te darás cuenta de que si trazas una circunferencia desde el centro del puente hasta la Torre o Puerta de la Pólvora tendrás dentro casi la totalidad de los puntos turísticos más importantes de esta ciudad, incluida en el Patrimonio Mundial de la Unesco, es por ello que sin darte cuenta estarás cruzando el puente, no hace falta que lo busques, de repente lo encontrarás ;) . Y lo encontrarás lleno de gente si lo haces durante el día, algo más calmado a lo largo de la noche y repleto de músicos, pintores, etc. que harán sin duda el camino más lento y entretenido. 

Para finalizar, dos fotos que hice de la gente que podeís encontrar por el puente:

 

 

Alexander Zoltan

Alexander Zoltan, el hombre orquesta. Con página web y todo.

Vendedor en el Puente de Carlos

¿Otro hombre orquesta?. Músicos y pintores aprovechan el tramo del puente para vender sus obras.


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  1. Evelio F. Sierra says:

    Yo pasee por ese puente una noche del año 1999 y el grupo me hizo cantar y yo les cante una cancion Napolitana en Italiano: “O Sole Mio”…

  2. Fue una hermosa experiencia entre las muchas que disfrute en mi ultimo viaje internacional a cinco paises de Europa del Este … Inolvidable ….

  3. admin says:

    Hola Evelio!! Muchas gracias por tu comentario. Yo pasé por este puente hace unos cuatro años y también lo recuerdo como un momento especial :D . Gracias por compartir tu experiencia! :) Conozco la canción. En cierto modo, este puente también es un lugar donde muchos artistas enseñan de lo que son capaces ;) Saludos

  4. admin says:

    Hola de nuevo Evelio! :) Sí, como escribí en respuesta a tu otro comentario, éste es un sitio especial y con un encanto único! Saludos y gracias por tu comentario

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