Split. La historia alrededor del Palacio de Diocleciano


 

Split, ciudad llena de vitalidad que es conocida como la principal ciudad de la región de Dalmacia, tiene más de 200.000 habitantes  y se trata de la segunda ciudad más poblada de Croacia por detrás de Zagreb, la capital.

Como todas las ciudades, ésta también tiene su historia y es que ninguna ciudad ha nacido ya hecha, y esta menos que ninguna; su llamativo origen nos sitúa en los tiempos del Imperio Romano. Exactamente a mediados del siglo III fue cuando Dalmacia vería nacer a Gaius Aurelius Valerius Diocletianus, que aunque de muy baja cuna, pronto se haría con el poder llegando a ser Diocleciano, emperador de Roma.

Diocleciano

Diocleciano

Fue conocido por promover una de las últimas campañas en persecución de los cristianos y un buen número de medidas militares y económicas, pero sin duda su mayor aportación a la historia fue la tetrarquía en el año 284 d.C. Entonces el imperio quedaría dividido para el resto de sus días entre Oriente y Occidente, en su origen exactamente se dividió en cuatro partes.

El control se repartía entre dos augustos y dos césares, pero la teoría decía que cada 20 años el máximo poder debía pasar de los primeros a los segundos y éstos últimos buscarían nuevos césares para dar continuidad a una línea de sucesión muy dañada en el pasado y en la que ahora se intentaba evitar cualquier intromisión.

¿Qué tiene en común todo ésto con Split? Pues bien, gracias a esta última medida llegó el año 305, y con él las doradas vacaciones del augusto Diocleciano, su abdicación voluntaria (el primero de todos los emperadores en hacerlo) trajo consigo su retiro y el lugar elegido sería, como no, la tierra que le vio nacer…

Por aquel entonces Dalmacia era una provincia romana, y Salona, su capital. A pocos kilómetros se encontraba Aspálathos, su nombre original hasta que fue bautizada como Spalatum, que se trataba de una entre las muchas colonias griegas, ahora romanas, alrededor del Adriático. Y sí, fue aquí, un lugar tranquilo, donde Diocleciano pensó en pasar el resto de sus días alejado de las turbulencias de Roma y mirando al mar entre las montañas de Kozjak y Mosor.

Un ex-emperador no podía descansar en cualquier lugar, y ya en el año 293 la construcción de un palacio había comenzado. Se levantó una estructura que se extendía por 38.000 metros cuadrados y cuyo aspecto recordaba más bien a una fortaleza militar o castrum (tal vez por añoranza de los años como militar del emperador).

 

Cómo sería el Palacio de Diocleciano en la época. Su estructura recuerda a las fortalezas militares romanas. Las muchas almenas y sus murallas es una muestra de ello. Haz clic en la imagen para ampliar.

El palacio fue levantado con ladrillo de Salona y piedra caliza blanca proveniente de las canteras de la isla de Brac (tan famosa que también se utilizó para la construcción de la Casa Blanca estadounidense). Otros materiales se importaron para la decoración, como mármol fino o granito de Egipto. Pero sin duda, un lugar así necesitaba grandes cantidades de agua, así que fue construido un acueducto de 9 km de largo (aun se pueden vistar las ruinas) para proveer a las instalaciones desde el río Jadro a un ritmo de 1500 litros por segundo. Cuando el palacio estaba listo para su estreno, exactamente en el año 305, Diocleciano se movió a vivir allí.

Murallas de 15 a 20 metros de alto eran las que encerraban la opulenta residencia, una de ellas dirigía su vista al mar para el disfrute del emperador, que antes de su abdicación ya se encontraba enfermo y necesitaba de algo como ésto para su descanso.

Alrededor de la residencia se fueron formando núcleos principalmente poblados por soldados romanos, y ya en su tiempo, entre el palacio y los alrededores, la población del lugar habría alcanzado de 8.000 a 10.000 personas. Poco a poco la futura ciudad iba tomando forma.

 

En la foto podemos ver las inmediaciones del Palacio en la actualidad donde se aprecian sus formas originales.

La relación entre Diocleciano, su palacio y los momentos que se vivían en Roma se podrían resumir en una pequeña anécdota. Cuando ya se encontraba de retiro en su palacio, Diocleciano recibió la visita de un grupo de senadores que pedían su ayuda por la usurpación del poder de Majencio al no respetar la tetrarquía establecida. Diocleciano rechazó la propuesta, ya que sería ir en contra de su propia medida, y se dice, que lo hizo con estas palabras:

“Si pudiera mostrar a tu emperador la col que planté con mis propias manos, no se atrevería a sugerir    que sustituya la paz y la felicidad de este lugar con las tormentas de la codicia nunca satisfecha”

 

Peristilo del palacio de Diocleciano en Split

El Peristilo es el patio interior del palacio. En la foto vemos como se conserva en la actualidad. Aquí se encuentra el acceso a las antiguas dependencias privadas de Diocleciano. Fuente: Rinatravel.com

Cada uno de los muros que conforman la residencia cuenta con una puerta monumental, la que descansa a orillas del mar era la más simple (La Puerta de Latón o Mjedena Vrata), y se piensa que se trataba de un acceso privado que facilitaba al emperador el embarcar hacia otros destinos.

Las instalaciones se dividían en dos mitades, amplias calles repletas de columnas daban lugar a los distintos recintos, la parte más cercana al Adriático no escatimaba en lujos (entre ellos tres templos) y era donde se encontraban los aposentos de Diocleciano. La parte restante era para la guardia, ejército y almacenes.

 

Ahora Catedral y antiguo Mausoleo de Diocleciano

Antiguo Mausoleo de Diocleciano. A partir del sXVII fue reconvertido en la Catedral de San Duje, que es lo que vemos en la foto. Las puertas de madera de la misma son obra del famoso artista local Andrija Buvina. La estructura del Mausoleo se puede apreciar arriba en el dibujo del palacio.

Ruinas del Palacio de Diocleciano

Ruinas del Palacio de Diocleciano. Se podría decir que son las ruinas mejor conservadas de un palacio romano no sólo en Croacia, sino en todo el mundo. Fuente: Wikipedia.es. Autor: Jerzy Strzelecki

 

Templo de Júpiter

Sólo se conservan restaurados los templos de Júpiter y el de Esculapio. Los techos del primero son originales, el templo fue reconvertido en el Baptisterio de San Juan (sXVI). Existen dos esfinges originales traídas desde Egipto por el emperador. Una está localizada en el Peristilo y otra en el Templo de Júpiter en la imagen. Fuente: lacroacia.es

El peristilo formaba el acceso norte a los apartamentos imperiales. En la calle norte-sur (cardo), un gran vestíbulo abovedado, se asentaba sobre un conjunto de sótanos también abovedados, donde según se dice, Diocleciano continuaba su particular cruzada contra los cristianos. Para más detalles sobre la arquitectura pincha aquí. La fotografía abajo es de Currybet.

 

Sótanos del Palacio de Diocleciano

Sótanos del Palacio de Diocleciano. En la época medieval esta parte se cubrió de basura, y gracias a ésto se ha preservado en buen estado hasta nuestros días. Hoy se pueden ver animados mercadillos en su interior.

 

La Puerta de Oro era la principal del palacio

La Puerta de Oro (Porta Aurea) era la principal del palacio y se situaba en la parte norte del mismo. En esta imagen se refleja como sería en tiempos de Diocleciano.

 

Puerta de Oro en la actualidad

Puerta de Oro en la actualidad. Está orientada hacia Salona. Fuente: Wikipedia.en. Autor: Samuli Lintula

Como cualquier otra ciudad Spalatum también necesitaba zonas de recreo, áreas cercanas a Marjan, un volcán dormido cubierto de pinos, fue las que organizó el emperador a modo de parques. En la actualidad es un Parque Forestal y alberga el zoo de la ciudad, sin duda, el lugar favorito de los ciudadanos para alguna escapada.

Puerto y Marjan al fondo

Puerto y Marjan al fondo. La colina protagonizó una famosa canción antifascista en la Segunda Guerra Mundial. Al presidente de Yugoslavia, Josip Broz Tito, le encantaba y de hecho, construyó aquí su residencia de verano, Vila Dalmacija. Fuente: Wikipedia.en. Autor: Asterion

Paseo de Riva en Split

Paseo Marítimo Riva en Split. Se encuentra frente a la fachada sur del Palacio Diocleciano, donde localizamos la Puerta de Latón de la que hablaba antes. Siempre hay mucha animación, y más si hace buen tiempo, cuando podemos aprovechar para acudir al Festival de Verano de Split, con teatros al aire libre, conciertos, ópera, etc. Fuente: Wikipedia.en.

En el año 310 Diocleciano moría, algunos lo unen a su enfermedad, aunque otros piensan que se suicidó al ver como la ambición podía con su tetrarquía. Después de su muerte, el palacio fortificado se convirtió en una fábrica de uniformes romanos y en el núcleo de la ciudad.

Pasaron los años, y con la caída del Imperio romano de Occidente en 476 Spalatum pasó a la división de Oriente, el Imperio Bizantino. Sin embargo, algo cambiaría el rumbo de la ciudad, en el 639 la invasión de Salona por parte de los ávaros y pueblos eslavos ocasionó una huida en masa de la ciudad, muchos acabaron en las islas cercanas, y otros vieron de la antigua y en ese momento desierta fortaleza un enclave perfecto para su protección. Convirtieron el lugar en una auténtica ciudad fortificada.

 

Contraste de la actual Split conviviendo con el palacio

Split ha vivido dentro del palacio durante siglos y se puede observar a cada paso en su interior. Julio Nepote, el penúltimo emperador romano de occidente, se retiró a este palacio en el 475. Autor: Ivan London

En la actualidad, las ruinas del palacio, muy bien conservadas, conviven con apartamentos, museos, hoteles, mercados, cafés, etc. formando un contraste único. Ver la ropa tendida, antenas o tejados variopintos “pared con pared” junto a las dependencias del antiguo palacio romano es cuanto menos interesante.

 

Mucha gente sigue viviendo en las inmediaciones del Palacio

Este singular centro urbano en el corazón de la ciudad dálmata está habitado por unas 3.000 personas. Sólo un inciso: es sabido por todos en Croacia que las mujeres más bellas del país se encuentran en Split. Fuente: Wikipedia.en

 

No perdemos los pasos de la ciudad y en la Edad Media llegaban los futuros pobladores de la zona, los croatas, eslavos meridionales que se establecieron en el interior del país y las islas comenzando a influir en la propia ciudad (ya mucho más grande) durante los siglos siguientes (Reino de Croacia).

Hasta que llegamos al siglo X. Entonces los venecianos utilizaron su poder económico para ganar influencia, y lo cierto es que lo consiguieron controlando la zona en diversos periodos hasta que en 1420 obtuvieron la soberanía de Dalmacia hasta 1797. Durante este tiempo, la ciudad prosperó, y creció más allá de las murallas del palacio. Todavía en 1910, 2.000 personas de origen italiano vivían en la ciudad.

 

Los croatas llegando a las costas del Mar Adriático

Los croatas llegando a las costas del Mar Adriático en el siglo XVII.

 

Plaza de la fruta en Split

La Plaza de la fruta (Voćni trg), donde antes se celebraba el mercado de la fruta. A la izquierda, el Palacio de Milesi (Palača Milesi), muestra del toque veneciano presente en toda la ciudad (antiguo Ayuntamiento, torre del Puerto, etc.). Fuente: Ketari en Nirudia.

La Puerta de Hierro en 1764. Obra de Robert Adam

En 1764: La Puerta de Hierro, mudo testigo de sus invasores. Actualmente, la torre romana a su lado ha sido convertida en campanario (Gospa od Zvonika), el más antiguo de la ciudad, mostrando un reloj renacentista de 24 divisiones. Obra de Robert Adam

Pjaca en Split

En la actualidad: en el centro vemos el acceso a palacio mediante la Puerta de Hierro. Se puede comparar con la imagen anterior. Pjaca (Plaza) es el lugar típico de reunión en la ciudad de Split. A un lado está el Palacio Ciprianis-Benedetti, una muesta más del dominio veneciano donde comprobamos la superposición de estilos que hacen a esta ciudad muy especial. Fuente: Ketari en Nirudia.

Las dos fotografías de arriba son de Ketari.

Tras los venecianos, llegaron los franceses al mando de Napoleón, la calle Mormontova ahora llena de tiendas de moda fue nombrada en su honor. Después la ciudad recayó en dominio austriaco hasta que estalló la Primera Guerra Mundial, por aquel entonces la histórica Spalato sería bautizada como la renaciente Split de Croacia perteneciente al Reino de Yugoslavia para continuar su historia de la mano del resto de Europa por los conflictos ya más cercanos a nuestros días.

Museo etnográfico de Split

Palacio Papalic, ahora convertido en el museo de la ciudad de Split. Tampoco te puedes perder el Museo Arqueológico, más referente a la época romana , ni el menos conocido Museo Marítimo que alberga el primer torpedo de la historia (invento croata) entre otras maravillas.

Si quieres visitar Split lo puedes hacer con avión, llegando hasta su propio aeropuerto, o en coche, por ejemplo desde la capital croata Zagreb (a unos 380 km). Pero sin duda, ya no hablando como punto de destino, que ya habéis visto que es fantástico, sino como origen, es un enclave habitual  para comenzar los viaje hacia las islas del país, auténticas joyas.

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Fuentes:

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