Una de las cosas que más me llamó la atención cuando fui a Bucarest, capital de Rumanía, fueron los descomunales atascos de tráfico y algo más, los perros callejeros por todos lados. Según he leído existen unos 40.000 sólo en Bucarest.

Area centro de Bucarest
Se dice que el ex dictador comunista Nicolae Ceauşescu en los años 70 le dió un “toque” comunista a la arquitectura de la ciudad y muchas de las casitas con patios o jardines se transformaron en bloques de pequeños apartamentos, la gente al trasladarse a pisos no podían llevar los perros consigo y los abandonaba. Un ejemplo concreto, al construir el Palatul Parlamentariului (el segundo edificio más grande del mundo después del Pentágono) se ordenó destruir miles de casas e incluso un hospital, y con ello, más perros a vagabundear por la ciudad.
El antiguo alcalde de Bucarest y ahora presidente del país, Traian Băsescu propuso un plan para controlar a los canes: sacrificar a todos los perros sin dueño. En el 2001, Brigitte Bardot visitó la capital rumana para denunciar la situación. Las malas lenguas dicen que Băsescu estaba loco por la actriz, la cual hizo una donación y consiguió planes de esterilización y que solo se matasen a los perros enfermos terminales y peligrosos, lo que agravó el problema de la extensa población canina. En 2006 un turista japonés murió por la mordedura de uno de estos perros, con lo que el debate aún sigue caliente.

Palacio del Parlamento de Bucarest
Hace unas semanas estuve en Bucarest y según mi experiencia no son perros agresivos, sino más bien inofensivos y algunos parecen limpios, se juntan en pequeñas jaurías y a veces te persiguen o simplemente vagabundean por la ciudad, cruzando carreteras y posiblemente provocando muchos accidentes de tráfico, es mejor andar con cuidado, no me querría ver en un callejón oscuro (típicos en Bucarest) rodeado de perros ladrando, jeje.
A parte de la capital, también estuve haciendo una ruta por Rumanía y observé que los perros vagabundos es una tónica común en todo el país. Si coges el coche ten cuidado porque te puede salir uno por donde menos te lo esperas, así verás bastantes muertos en las carreteras.

Al lado de una carretera cercana a Reşiţa, en la región de Banat
Si teneís la oportunidad, ir a Bucarest, una ciudad que impresiona.